Consideraciones de Fernando Pessoa

En la vida práctica los hombres se dividen en tres categorías: los que nacieron para mandar, los que nacieron para obedecer y los que no nacieron ni para una cosa ni para la otra. Estos últimos siempre piensan que nacieron para mandar. Lo piensan incluso más a menudo que los que efectivamente nacieron para mandar.

La característica principal del hombre que nació para mandar es que sabe mandar sobre sí mismo. La característica distintiva del hombre que nació para obedecer es que sólo sabe mandar a los demás, y también sabe obedecer. El hombre que no nació para lo uno ni para lo otro se distingue por saber mandar a los demás, pero no sabe obedecer.

El hombre que nació para mandar es el hombre que se impone deberes. El hombre que nació para obedecer es incapaz de imponerse deberes, pero es capaz de ejecutar los deberes que le imponen. (ya sean sus superiores, ya sean las formulas sociales), así como de transmitir a los demás su obediencia. El hombre que no nació para mandar ni para obedecer sólo sabe mandar, pero como ni manda por naturaleza ni por saber transmitir obediencia, solamente es obedecido por cualquier circunstancia externa como el cargo que ejerce, la posición social que ocupa, o la fortuna que tiene.

Llamamos la atención de los lectores sobre estas sinceras consideraciones psicológicas. Si se comprenden debidamente, arrojaran luz sobre muchas cosas, y muchas personas…

Deja un comentario