
En la obra de María Nava, impecables dibujos en blanco y negro, se manifiesta un mundo: íntimo, contradictorio, erótico, violento amoroso. La artista es el centro de esa obra, sus autorretratos cuentan la historia de su vida, sus desnudos son una celebración del cuerpo pero también —a través de cuadros como Ablatio— una crítica sin concesiones a una realidad intolerable. Honestidad, imaginación y talento sería la síntesis de su propuesta.
José Luis Martínez.






