
Agustín Yáñez (4 de mayo de 1904, Guadalajara – 17 de enero de 1980, Ciudad de México)
Novelista, ensayista, cuentista y político, considerado como uno de los más grandes expositores de la novela mexicana posterior a la Revolución mexicana, y sin embargo, considerado precursor de la novela mexicana moderna.

Emilio Carballido (22 de mayo de 1925, Orizaba – 11 de febrero de 2008, Xalapa-Enríquez).
Dramaturgo y narrador, estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Fue director y profesor de la Escuela Nacional de Arte Teatral del INBAL, académico en la Universidad Veracruzana, el Instituto Politécnico Nacional y la UNAM; dio clases en las universidades Rutgers de Nueva Jersey y California State de Los Ángeles.

Pita Amor (30 de mayo de 1918, Ciudad de México – 8 de mayo de 2000, Ciudad de México).
La poeta mexicana Pita Amor es una de las mujeres más transgresoras y polémicas de la literatura mexicana del siglo XX. Con una personalidad arrolladora, fundamentada en su deseo absoluto de libertad, creó una obra de tan gran dimensión como su perfil, lleno de ricas aristas en un mundo y una época que la miraron con extrañeza y la juzgaron de extravío. Entre sus obras central de su trayectoria literaria se encuentran Polvo, Decimas a Dios, Puerta obstinada y Zoológico de pita Amor.
Fue tía de la escritora, periodista y premio Cervantes Elena Poniatowska, quien en “Polvo” hace un prólogo semblanza que está incluido en su libro de relatos “Las siete cabritas” en el que reúne siete retratos de otras tantas mujeres imprescindibles de la cultura mexicana.

Elena Poniatowska (19 de mayo de 1932 (edad 88 años), París, Francia – )
Elena Poniatowska Amor, hija de padre francés de origen polaco, Jean E. Poniatowski, y madre mexicana, Paula Amor, nació en París, en 1932. Primera mujer en recibir el Premio Nacional de Periodismo, entre sus obras se cuentan “La Noche de Tlatelolco”, un clásico desde su publicación, al que se le otorgó el Premio Xavier Villaurrutia que rechazó preguntando quién iba a premiar a los muertos. Sus novelas y cuentos son “La flor de lis”, “De noche vienes” y “Tlapalería”, “Paseo de la Reforma” “Hasta no verte Jesús mío”, la vida de una soldadera mexicana, “Querido Diego, te abraza Quiela”, “Tinísima” ganadora del Premio Mazatlán (1992), “La piel del cielo”, ganadora del Premio Alfaguara de novela 2001 y “El tren pasa primero”, sobre la vida de los ferrocarrileros mexicanos, Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos (2007). “Leonora” obtuvo el Premio Biblioteca Breve Seix Barral (2011). “El Universo o nada” (2013) es la biografía del astrofísico Guillermo Haro. “Rondas de la niña mala” es su primer libro de poesía, y cinco libros de cuentos para niños. “Boda en Chimalistac”, “La vendedora de nubes”, “El burro que metió la pata”, “Sansimonsi” ilustrado por Rafael Barajas El Fisgón y “El Niño Estrellero” por Fernando Robles.

Juan Rulfo (16 de mayo de 1917, Sayula, Jalisco – 7 de enero de 1986, Ciudad de México).
Registrado en Sayula, vivió parte de su infancia en la población de San Gabriel. Como escritor, Rulfo se apropió de las experiencias que desgarran el precario orden familiar: la guerra, el despojo, la orfandad; y de su región de origen, cuyo entorno inmediato fue el de las haciendas y el campo destruidos por la violencia de la Revolución y la Cristiada. Sin embargo, la verdadera vida de Juan Rulfo está en su obra: el autor fue esencialmente un orfebre que permitió a la literatura remontarse a dimensiones inéditas para su época.
Novelista, cuentista, fotógrafo y editor, a Rulfo se le reconoce, sobre todo, por su volumen de cuentos El llano en llamas (1953) y su primera novela Pedro Páramo (1955). A partir de la aparición de estos títulos mantuvo un contacto frecuente con el cine; su segunda novela, El gallo de oro (1958), el cortometraje El despojo (1959) y su participación en el filme La fórmula secreta(1964) son producto de ello. Durante las dos últimas décadas de su vida, se encargó de editar en el Instituto Nacional Indigenista una de las colecciones de antropología contemporánea más importantes de México. En todas estas variadas manifestaciones puede comprobarse que el pensamiento y las actividades de Rulfo se movieron al centro de poderosos polos: la ficción y la historia, la tradición literaria escrita y las riquísimas vertientes orales, la imagen verbal y la imagen fotográfica, la vanguardia estética y la innovadora superación de esa misma vanguardia, la cultura cristiana y la sólida pervivencia de culturas indígenas en México y en América, la modernidad laica y la vitalidad de concepciones del mundo distintas pero de ningún modo inferiores, la antropología y la realidad presente, la geografía rural y la vertiginosa mutación del paisaje urbano; pares de conceptos que para el autor fueron retos y estímulos, unas veces en franco contraste y otras en armonía.

Alfonso Reyes (17 de mayo de 1889, Monterrey – 27 de diciembre de 1959, Ciudad de México).
Reyes fue considerado en su época como el principal animador de la investigación literaria en México. Con el tiempo, se consolidó como uno de los mejores críticos, ensayistas y prosistas en lengua española del siglo XX. Mexicano universal que iluminó con la luz de su inteligencia más de cuatro décadas de nuestra vida nacional.
El padre y primer maestro de Alfonso fue el general Bernardo Reyes, el ilustrado y poderoso procónsul porfiriano del noreste de México que sigue siendo recordado en la capital nuevoleonesa como un excelente gobernante y gran impulsor del desarrollo industrial local, aunque se reprueban su mano dura y autoritarismo. Un hecho que marcó decididamente la vida de Alfonso fue cuando después de levantarse en armas contra el presidente Francisco I. Madero, su padre cayó muerto el 19 de febrero de 1913 sobre la plancha del Zócalo, en el hecho que inició la Decena Trágica.
Alfonso estudió derecho en Ciudad de México y junto con sus amigos mayores Pedro Henríquez Hureña, José Vasconcelos y Antonio Caso, fundó en 1909 el Ateneo de la Juventud, una sociedad que renovó los estudios humanísticos, artísticos y filosóficos en México. A ella pertenecieron jóvenes que, como Alfonso Reyes, estarían llamados a inyectarle nuevos bríos a la vida cultural de nuestro país. En esos primeros años escribió algunas de sus mejores páginas, como el cuento La cena o la magnífica Visión del Anáhuac, redactada durante su exilio en España, ocurrido de 1914 a 1924.
En 1920, con los vientos revolucionarios más calmados, la fama de Reyes en Europa llega a México y el Estado lo incorpora al servicio diplomático, donde inició una larga carrera que lo lleva a trabajar en distintos países, permitiéndole ampliar su ya vasto horizonte cultural y hacerse amigo de hombres como José Ortega y Gasset, Marcel Proust y Jorge Luis Borges, cuyas obras difundió en México.
En 1939, de regreso en México, inició la construcción de una gran casa-biblioteca que se convirtió en el centro de reunión de los intelectuales mexicanos y donde algunos jóvenes escritores, como Octavio Paz y Carlos Fuentes, recibieron el apoyo y el estímulo necesarios en los albores de su carrera. Ese edificio se bautizó después de su muerte como La Capilla Alfonsina. Al mismo tiempo, presidió la Casa de España en México, transformada luego en El Colegio de México, institución que, gracias a una noble iniciativa y a la infatigable labor de Daniel Cosío Villegas, se convirtió en el refugio de los intelectuales españoles expulsados de su país por la guerra civil, y que se convirtió en un importantísimo foco cultural. Alfonso Reyes nunca dejó de escribir obras notables que hacen de él una de las cumbres de las letras mexicanas.

Tomás segovia (21 de mayo de 1927, Valencia, España – 7 de noviembre de 2011, Ciudad de México).
Escritor y poeta mexicano de origen español, nacido el 21 de mayo de 1927 en Valencia. Estudió en Madrid, Francia y Marruecos, pasando a México durante la Guerra Civil, en donde hizo Filosofía, Letras Españolas y Francés en la Sorbona de México. Hasta 1985 en que regresó a España ejerció diversos trabajos en varios países americanos, principalmente su país adoptivo, en donde llegó a ser director de la Revista Mexicana de Literatura, pero también en Uruguay y Estados Unidos.
Desde que en 1950 publicó por primera vez poesía, obteniendo una beca Guggenheim, tuvo una amplia trayectoria como autor. Cultivador en primer lugar de una lírica que le ha valido premios como el Internacional de Poesía Federico García Lorca-Ciudad de Granada, también escribió obras de teatro (Zamora bajo los astros, 1959), ensayos (por ejemplo Poética y profética, 1986) y narrativa (Trizadero en 1974 o Personajes mirando una nube en 1981).

Coral Bracho (22 de mayo de 1951, Ciudad de México – )
Escritora mexicana. Profesora de Lengua y Literatura en la Universidad Nacional Autónoma de México, ha trabajado en la elaboración de un diccionario del español hablado en su país y ha formado parte del consejo de redacción de la revista La Mesa Llena. Su poesía vincula el plano de la metáfora con la transfiguración erótica y para ello se sirve del tránsito y la mezcla de los reinos mineral, vegetal, animal y humano. El poeta Néstor Perlongher, en su antología Caribe transplatino, cita a Coral Bracho como uno de los ejemplos de poesía neobarroca latinoamericana. La escritora obtuvo en 1981 el premio de poesía de la Casa de la Cultura de Aguascalientes con el libro El ser que va a morir. Ha publicado también Peces de piel fugaz, Tierra de entraña ardiente y Jardín del mar. Han sido editadas dos recopilaciones de sus poemas: Bajo el destello líquido y Huellas de luz. Ha traducido, entre otras obras, Rizoma, de Gilles Deleuze y Félix Guattari, y Apuntes angloafricanos, de Doris Lessing.

Julieta Campos (8 de mayo de 1932, La Habana, Cuba – 5 de septiembre de 2007, Ciudad de México).
Narradora, ensayista, académica y traductora de origen cubano y naturalizada mexicana. Ganadora del premio Xavier Villaurrutia 1974. Dirigió la revista de La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM),Entre sus obras figuran Oficio de leer, Muerte por agua, Tiene los cabellos rojizos y se llama Sabina, Bajo el signo de Ix Bolon y La forza del destino. Fue promotora del Laboratorio de Teatro Campesino e Indígena de Tabasco.

Søren Kierkegaard (5 de mayo de 1813 – 11 de noviembre de 1855, Copenhague, Dinamarca).
Uno de los filósofos de toda la historia de la filosofía sobre el que se han hecho interpretaciones de lo más diversas y contrapuestas es Søren Kierkegaard. Padre del existencialismo moderno para algunos, del personalismo cristiano para otros, sustentador del realismo ontológico, o carente de una profunda metafísica del ser para otros intérpretes, su pensamiento es signo de contradicción.
La importancia de Kierkegaard radica entre otras cosas en que le da un nuevo giro a la pregunta por el sujeto que es la pregunta rectora en la filosofía moderna. Kierkegaard no hace del sujeto un mero objeto, sino que reflexiona sobre sí como el sujeto que se hace objeto. Y este sujeto no es ningún yo absoluto ni tampoco ninguna conciencia en general; sino este individuo, la persona concreta con nombre y apellido, con una procedencia que es sólo propia de ella, con una historia personal inconfundible, imbricada en un mundo determinado históricamente.
Escribió más de una decena de libros entre los que se encuentra: In vino veritas, La enfermedad mortal, Las obras del amor, El concepto de la angustia.

Walt Whitman ((West Hills, Nueva York; 31 de mayo de 1819 – Camden, Nueva Jersey; 26 de marzo de 1892).
Walt creció en un hogar con una religiosidad cercana a las ideas de los cuáqueros, según los cuales cada persona lleva en su interior una brizna de divinidad. El poeta nunca abandonaría esa convicción. El sincero patriotismo del padre se reflejó en los nombres escogidos para tres de sus vástagos: Andrew Jackson, George Washington y Thomas Jefferson. El poeta bromearía más adelante, asegurando que mantenía un estrecho parentesco con los padres fundadores de la nación.
Whitman, abandonó la escuela a los once años. Trabajó en la construcción, se formó como cajista en un taller de impresión, impartió clases como maestro y ejerció de periodista y editor. Fundó el Long Islander y fue redactor del New York Aurora. En 1842, escuchó por primera vez a Emerson. Simpatizó de inmediato con el trascendentalismo, una doctrina que corroboraba la idea aprendida en su niñez sobre el alma individual como reflejo del alma sagrada del cosmos, pero sobre todo le impresionó la caracterización del poeta como “el que dice, nombra y representa la belleza; el soberano, el que está en el centro; el que anuncia lo nunca profetizado; el único sanador verdadero; el dios que libera”. De forma aún imprecisa, asumió ese reto, proyectando ser el poeta de un insaciable y orgulloso país que todavía no había hallado a su Homero o Dante. Destacan sus obras: Franklin Evans (1842),
La vida y aventuras de Jack Engle (1852), Hojas de hierba (Leaves of Grass),
Manly Health and Training (1858), Memoranda durante la guerra (1876), Días de muestras (1882).

Rabindranath Tagore (7 de mayo de 1861, Calcuta, India – 7 de agosto de 1941, Jorasanko Thakurbari, Calcuta, India).
Escritor indio. Es el más prestigioso escritor indio de comienzos del siglo XX. De origen noble, era el último de los catorce hijos de una familia consagrada a la renovación espiritual de Bengala, y se educó junto a su padre en el retiro que éste tenía en Santiniketan. En 1878 fue enviado a Gran Bretaña, donde estudió literatura y música. En 1890 realizó un segundo viaje a Gran Bretaña. De este período son las colecciones poéticas Citra (1896) y El libro de los cumpleaños (1900).
De su extensa producción literaria cabe citar además los dramas Kacha y Devayani (1894), El cartero del rey (1913), Ciclo de la primavera (1916) y La máquina (1922); las novelas Gora (1910) y La casa y el mundo (1916); los poemarios La luna nueva (1913), El jardinero (1913) y La fugitiva (1918), y algunas colecciones de sus conferencias, como Sadhana (1912) y La religión del hombre (1930). Recibió el premio Nobel de Literatura en 1913.

Yasunari Kawabata (14 de junio de 1899, Osaka, Prefectura de Osaka, Japón – 16 de abril de 1972, Zushi, Prefectura de Kanagawa, Japón).
Yasunari Kawabata fue el primer escritor japonés que obtuvo el premio Nobel de Literatura y el segundo asiático, solo atrás de Rabindranath Tagore. Desde muy pequeño vivió de cerca la muerte, con 4 años se quedó huérfano, yendo a vivir con sus abuelos paternos y su hermana mayor con una tía. Pareciera que a la muerte le gustaba rondar cerca del japonés, pues tiempo después su abuela murió y años más tarde su abuelo también.
Yasunari apenas tenía 15 años y había experimentado demasiado dolor en su vida, pasó un par de años con sus abuelos maternos y más tarde se trasladó a vivir a una pensión que le quedaba cerca de la escuela. En 1920 ingresó al la Universidad de Tokio para estudiar literatura en lengua inglesa, aunque un año después cambió a la literatura de Japón.
Fue un joven entusiasta en su carrera, revivió la revista literaria Shinjichō y fue en sus páginas en las que publicó sus primeros trabajos, abriéndose camino en el mundo de la escritura.
Sobresale su novela: La casa de las bellas durmientes por la perfección formal que alcanza Kawabata. Magnífica pero profundamente perturbadora, La casa de las bellas durmientes es una escalofriante meditación sobre la sexualidad y la muerte.

Joseph Bordsky (24 de mayo de 1940, San Petersburgo, Rusia – 28 de enero de 1996, Brooklyn Heights, Nueva York, Estados Unidos).
Autor ruso de origen judío, que llegó a nacionalizarse estadounidense, Joseph Brodsky tuvo una formación autodidacta fundamentalmente en inglés, polaco, filosofía, religión y poesía americana. Durante varios años, Brodsky ejerció numerosos y variados trabajos, empezando a escribir y traducir en 1957. Las autoridades de la la ex URSS, le acusaron de parasitismo social, por declararse poeta sin tener estudios, y le condenaron a cinco años de trabajos forzados, de los que cumplió uno y medio. Amnistiado, publicó algunos poemas en su país, si bien la mayoría de los escritos se publicaron en el extranjero, y definitivamente, en 1972 fue expulsado del país.

Novalis (2 de mayo de 1772, Wiederstedt, Alemania – 25 de marzo de 1801, Weißenfels, Alemania).
Novalis fue considerado por Goethe como el potencial Imperator de la vida espiritual en Alemania: en tan alta estima tuvo su fuerza poética y filosófica. Friedrich von Hardenburg (Novalis) murió pronto, con tan sólo 29 años de edad. La gran repercusión de su obra no tuvo lugar hasta después de su muerte, cuando los gigantes Ludwig Tieck y Friedrich Schlegel editaron tres años después algunas de sus obras póstumas, como la novela Enrique de Ofterdingen; antes sólo fueron editados escasos aforismos y fragmentos de pensamientos: Fe y amor y los Himnos a la noche.
A Novalis se le suele considerar como el representante más genuino del primer Romanticismo alemán, casi el prototipo de un nuevo modo de pensar y sentir (siendo unos cincuenta años más joven que Kant, Lessing, Klopstock y Wieland, y contemporáneo de Schlegel, Clemens Brentano y el mencionado Tieck). Nuestro autor se encuentra anclado entre dos movimientos culturales contrapuestos: la Aufklärung (o Ilustración alemana) y el propio Romanticismo. En 1798, como nos cuenta Eustaquio Barjau en la fantástica edición de Cátedra de los Himnos a la noche y el Enrique de Ofterdingen, Novalis anuncia a su amigo Schlegel un gran plan: “una idea muy grande, muy fecunda, que lanza un rayo de la máxima intensidad sobre el sistema de Fichte, una idea práctica”, y tal proyecto concierne además a la realización de los deseos y presentimientos más atrevidos del hombre de todos los tiempos.

G. K. Chesterton (29 de mayo de 1874, Kensington – 14 de junio de 1936, Beaconsfield, Reino Unido).
Escritor inglés, Gilbert Keith Chesterton, más conocido como G. K. Chesterton, nombre con el que firmó sus obras, nació en el seno de una familia de clase media, estudiando Dibujo y Pintura en la Slade School of Art, y Literatura en el London University College, dejando inconclusas ambas carreras.
Chesterton comenzó a trabajar en prensa, con columnas sobre temas de espiritismo y ocultismo, y durante seis años trabajó en una editorial. Definido como agnóstico, se convirtió al Anglicanismo colaborando sobre temas religiosos en The New Witness (más tarde se convertiría al Catolicismo). Siguió colaborando en prensa para el Daily News y The London Ilustrated News, con el que continuó treinta años, todo ello, compaginado con la escritura.
Fue autor de ensayos, poemas, biografías, libros de viajes y novelas, destacando en este último género las de tipo detectivesco protagonizadas por el Padre Brown, un peculiar párroco cuyas aventuras lograron un gran éxito internacional en su momento y que han sido llevadas al cine y la televisión en varias ocasiones.
